Adiós, Maestro

Instantes después de conocerlo, supe que este tipo tenía algo especial.
Juan Pablo de Villanueva tenía talento, visión y convicciones.
Talento para crear periódicos. Fundó una lista destacada de empresas de comunicación (entre otros medios, creó y dirigió el económico Expansión).
Visión, por ejemplo, para comprar el diario deportivo Marca y transformarlo en líder.
Convicciones que lo llevaron a crear un programa de capacitación para comunicadores de Latinoamérica tan sólo con su entusiasmo y tenacidad. También tenía creencias muy firmes, pero que no las imponía. Al contrario, aceptaba a quienes no las compartían.
Juan Pablo desbordaba pasión. Una pasión por los medios de comunicación que no le conocí a nadie. Una pasión que lo empujaba a iniciar nuevos proyectos de manera contínua.
Era un tipo generoso Juan Pablo. Generoso para compartir caminos tomados y para enseñar gajes del oficio. Y más generoso aún para comprender a un desconocido sudamericano que le había fallado en la palabra.
Hay que decirlo: no era fácil hacerlo cambiar de ideas. Escuchaba, analizaba, estudiaba. Pero si su convicción y pasión indicaban lo contrario, no había forma de modificar esa postura. Hasta sus últimos días estaba trabajando para fundar un nuevo diario.
Hoy me llega un mail desde Pamplona con la noticia de su muerte.
No se va así nomás. Deja una huella en muchos de aquellos que lo conocimos.
Adiós Maestro. Se te va a extrañar.
La noticia de su muerte en:


